EN TORNO A UN ARTÍCULO QUE LEÍ SOBRE LA CORRUPCIÓN EN LA POESÍA MEXICANA E HISPANOAMERICANA
- 13 abr 2018
- 8 Min. de lectura
Desde que aprendí a ver, escuchar, escribir y leer encontré mi pasión. He entregado, desde la infancia, mi vida a esos actos, con todos sus riesgos y circunstancias: ver, escuchar, escribir y leer arte. Es mi vocación junto a sus hermanas siamesas: la investigación y la docencia. Crear, conocer y compartir arte es mi quehacer diario desde temprana edad con o sin conciencia de conceptos y categorías, que aparecen, generalmente, después de la infancia, cuestión de aprendizaje significativo y clasificación. Sin estética digna, pero con una intención artística valiosa y relevante -rasgo que nunca debe perderse siendo mayor- es como empecé a escribir sin conocer nombres ni géneros ni teorísa ni técnicas. Eso se aprende después. Nunca deja de aprenderse. Sin embargo, el talento y la creatividad no se aprenden, son innatas.
Hoy, tras leer un artículo sobre la corrupción en la poesía mexicana e hispanoamericana recordé a tres autores y sus desplazamientos por esta reflexión. Me he preguntado muchas veces: ¿cuánto ayuda o perjudica a un escritor obtener una beca o un premio? Antes de los 80´s no existían, al menos, las becas. Rulfo nunca tuvo una beca. Gorostiza nunca tuvo una beca. Cuesta nunca tuvo una beca. Rosario Castellanos nunca tuvo una beca. Etc (largo). Empero, muchos de ellos estuvieron cobijados por el mecenazgo gubernamental. En la nuca, los tres escritores que recuerdo ahora son, aparentemente, lejanos, sin embargo la inteligencia de la investigación, del talento y la escritura los unen: James Joyce (1882-1941), Bertrand Russell (1872-1970) y George Bataille (1897-1962). El primero, novelista; el segundo, filósofo; el tercero, poeta y filósofo. Categorías y clasificaciones. Antologador.
Memoria: de Joyce su personaje Stephen Dedalus de su novela ¨Retrato del artista adolescente¨ (1916); de Bataille su tesis ¨Las lágrimas de Eros¨ (1961); y de Russell su obra ¨Autoridad e individuo¨ (1949). En ¨El retrato del artista adolescente¨, el protagonista es el púber que después es adulto en la novela ¨Ulises¨ (1922), considerada la obra maestra de este autor. A la primera novela la considero la más acertada sobre la sensibilidad del artista. Stephen, es poeta y encuentra -como se encuentra un tesoro: con miedo y dicha- desde sus ojos adolescentes, algo que lo hace diferente a los demás: su sensibilidad. La novela transcurre, básicamente, en el desarrollo del nudo de esa diferencia, sobre todo cuando de integración social conformada por grupos se trata, pues Stephen prefiere estar solo y escribir poemas. Escribir es un acto solitario, a diferencia de otras artes. Desde la soledad la relación con los otros, en los escritores, es un conflicto existencial inevitable: que dentro de esa diferencia pueda estar también dentro de la no diferencia, es decir, dentro de la sociedad y sus colectividades, sus grupos, y no sólo en su ensimismamiento narcisista y su maravillosa imaginación, tan sólo dos causas de sus obras literarias.
El párrafo anterior me lleva al libro ¨Individuo y sociedad¨ donde Russell escribe, magistralmente, cómo se conforman los grupos entre humanos desde la era prehistórica hasta la era moderna. Esos grupos basados primariamente, antes que nada, en la reproducción y después en la creación de la consciencia de la semejanza con el otro: el ser humano. Esos grupos forman familias y Russell desarrolla el tema de la familia desde el instinto hasta el inconsciente y, consecutivamente, lo consciente. La familia, entonces, es el principio de la colectividad, aún tratándose de amigos lo que se forma es un grupo, una familia. La soledad provoca locura, lo sabemos todos, por lo que la integración a grupos es, prácticamente, un instinto de sobrevivencia como comer, dormir o beber agua. La locura forja lo que el poeta italiano Cesare Pavese nombra en su diario como ¨el vicio absurdo¨: el suicidio, y, con ello, recuerdo ahora -porque leer es enfrentarse contra la hidra una y otra vez: cortar una cabeza para que broten dos, cortar dos cabezas para que broten tres; ése es el enfoque de Borges con la Literatura, por ejemplo; de un libro leído brotan dos, de dos libros leídos brotan tres...infinitamente. Proceso rizomático. Durkheim escribe en su tesis ¨El suicidio¨ (1912), cito de memoria: ¨no es lo mismo un hombre que por alienación se arroja de un séptimo piso que un hombre, sano de espíritu, con plena conciencia de lo que hace, se tira por la ventana¨. La poesía es peligrosa porque es solitaria y requiere de una sensibilidad especial.
Por último, Bataille en su tesis ¨Las lágrimas de Eros¨ expone que la humanidad conoce la guerra después del período neolítico. Antes de este período los registros rupestres no muestran a los seres humanos matándose entre sí, situación que sucede en los registros rupestres posteriores a este período. De nuevo la hidra: Rousseau asegura que el origen de la maldad, la guerra y la violencia es la sociedad y no el individuo, el cual es bondadoso por naturaleza, ¿será? No lo sé. Lo cierto es que históricamente, es decir, científicamente, los hombres que habitamos la tierra después del neolítico nos hemos asesinado entre nosotros y que antes de este período ya existían familias y grupos. Ambas circunstancias persisten hasta hoy: decapitaciones, descuartizamientos, desollamientos, familias ¨funcionales¨, familias ¨disfuncionales¨, grupos de amigos, grupos laborales, grupos de movilización urbana (las personas dentro de un camión o de un vagón del metro, por ejemplo). Y todos somos parte de ello. Todos somos animales.
A partir de las dos circunstancias anteriores -escribe Elliot, cito de memoria: ¨todo poema es un poema de circunstancias¨- es de donde parto: el grupo y la guerra que son, me parece, el tallo del artículo que leí. Es simple: existe un grupo, una familia, que ha hecho de una parte del cuerpo de la poesía escrita en México e hispanoamerica -y no de todo el cuerpo de la poesía, pues sería insubstancial considerarlo así- un vagón, el cual coexiste con otros colectivos que tienen el mismo propósito y habitan una feria sucia y corrupta. Amigos y compadres, familias sin lazos sanguíneos han buscado promover la obra de los poetas que pertenecen a sus grupos. Inevitablemente formamos vagones, nadie trabaja solo, nadie se desplaza solo. Como todo grupo o familia se procuran entre sí otorgándose becas y premios. Es instintivo, primitivo, animal, normal, ya lo dijo Russell. En mi caso, mi grupo son los libros, sobre todo los libros de los escritores muertos, considero que leer a mis contemporáneos es perder el tiempo y nadie ha logrado ni consolidado nada, salvo dos o tres excepciones, dos o tres escritores con hallazgos, no con aproximaciones. Mi grupo, por lo tanto, es de dos o tres vivos y miles de muertos y, uno de mis propósitos pre mortem es combatir a la hidra todos los días, placer maravilloso. Los muertos están consolidados con obras maestras, a estas las crean dos factores: los lectores y el tiempo -esa eternidad que menciona Borges, discutible-. Leer a los muertos es una garantía siempre y cuando hayan sido vivos geniales, de lo contrario tampoco vale la pena leerlos.
Es curioso que ese artículo fue escrito por un integrante del grupo al que delata, revela y denuncia y, paradójicamente, a pesar de que afirma ser un ex-integrante del grupo no lo es, y no lo será siempre. La misma escritura del artículo es una continuación de su pertenencia al grupo, familia. Aunque abandones a tu familia siempre será tu familia. Aunque tu familia te abandone siempre será tu familia. La diferencia entre la familia sanguínea y la social tienen algo no en común: la decisión. A la familia sanguínea no la eliges, a la familia social, sí. El autor de este artículo tomó una decisión y eligió a esa familia o grupo (repito). Tengo 33 años y he dedicado desde que tengo memoria mi vida a la Literatura y al Arte. Sin memoria no hay literatura ni arte ni ciencia ni profesiones. Vivir sin memoria es ser nada, menos un creador e investigador. No se puede escribir sin una buena memoria. Conozco físicamente y he tratado a muchos de los que el autor menciona en su artículo porque he tenido becas y premios por mi obra, siempre por mi obra (en la academia, en la creación) y así será siempre. Nunca me he traicionado. Escribo lo que quiero. Es debido a esas situaciones que los conozco, no por ningún otro motivo que no sea creativo ni profesional. Me dedico a lo mío y punto; el resto del mundo de ese medio me parece aburrido, sucio e insubstancial.
A pesar de los coqueteos hacia mí y mi obra de varios cárteles literarios, incluyendo al grupo que él denuncia, siempre me he negado respetuosamente: con mi ausencia. Mi grupo, a mi familia literaria y artística la elegí desde los 17 años, además no comparto el mundo al que me invitan los decapitadores. Afirmo que dentro del grupo que menciona hay personas inteligentes, corruptas, prudentes, amistosas, poetas descuidados, dignos poetas e indignos poetas, y que hay mucha política de por medio. Ningún arte escapa de la política, pero el arte no es política, le es inherente, pero no es la escencia ni la substancia del arte, esta va más allá: situación que nadie ha podido resolver ni podrá nunca. El verdadero arte te sacude emocional y corporalmente, te violenta, te tranquiliza, es un artefacto para nuestra sensibilidad y necesitamos, como humanos, al arte. No comparto las ideas platónicas pero sí las aristotélicas: el fuego unido de arte y ciencia son una necesidad humana, ¿imaginan un mundo sin arte o sin ciencia?, ¿qué tipo de ¨República¨ platónica o de ¨civilización¨seríamos? No lo sé, de lo que estoy seguro es que el arte y la ciencia, para los humanos, son -y han sido- dos trascendentes factores para volvernos sociedad, colectividad, familias, individuos, humanos.
Dejemos que cada quien haga su trabajo, cada uno de nosotros conocemos nuestras habilidades. Si no somos talentosos en algo, renunciemos, nunca es tarde: ¿qué habilidades tienes?, descúbrelas y desarróllalas, potencialízalas, de lo contrario los grupos sólo estarán integrados por personas frustradas y, lo más terrible: habrá casas no auténticas; comida no auténtica; albañiles no auténticos; maestros no auténticos; novelistas no auténticos; poemas no auténticos; poetas no auténticos; libros de poesía no auténticos; guitarristas no auténticos; investigadores no auténticos; estudiantes no auténticos; carpinteros no auténticos; etc (largo).
Sobre la corrupción que delata el autor, nada: condición humana, nada que no supiéramos los que estamos, inevitablemente, cerca o lejos del medio literario en México e Hispanoamérica, de este manejo corrupto y mafioso en los premios y becas que es, muchas veces, descarado. Basta con leer los nombres de los involucrados en las decisiones: los de los jurados o reclutas de los premios y becas y los nombres de los beneficiarios, y saber su vínculo que, como grupo, poseen y ejercen, procurándose. Algunos las/los merecen por su talento, otros no, otros están ahí por compadrazgo e ilegalidad ética y profesional. He vivido las consecuencias de mis renuncias a los grupos, y lo prefiero: pobreza, soledad, anonimato, rechazo, envidia y creativa marginación.

Sea este texto una invitación a ser legítimos, auténticos, creativos y sensibles. Una invitación a trabajar. A entregarnos con pasión a lo que mejor hagamos. Una invitación a crear con dignidad. A investigar con dignidad. Si andamos en esto. Trabajemos con rigor, disciplina e indisciplina, con orden y caos. Borges sobre su ceguera en una de sus conferencias en la Universidad de Harvard entre 1967 y 1968, parafraseo: todo lo que le ocurre al artista es para crear arte, las desgracias, las des
dichas, la obscuridad, la luz, la felicidad, todo le es dado como arcilla para que pueda crear. Seamos creadores. Creemos. Hay pájaros fuera, cantan, también caen muertos. Vértigo. No olvidemos, sin embargo, que todo arte es discurso, que la sensibilidad y el talento ayudan pero se requiere inteligencia, rigor, y se requiere, para ser auténtico, defender con argumentos -certeros argumentos- el discurso de nuestras obras artísticas.
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Luis Enrique Aguirre
Agosto/2016




















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