LAS POSIBLES RESPUESTAS (NO PUBLICADAS) A UN PERIODISTA DE NYLON (Fragmentos)
- 9 jun 2019
- 2 Min. de lectura
—Mira, mientras el resto, que además esta última palabra siempre me recuerda al boxeador fraudulento con apellido homónimo que mató a Colllins Jr por trampa, y no lo mató en el combate, pero casi, Collins se tiró al alcoholismo y se suicidó al ver su carrera boxística destruida por un tramposo que puso en sus guantes vendas sumergidas en agua con yeso, además colocó yeso puro en el borde de los dedos, y me lo recuerda cuando pienso en lo que me preguntas porque es un símil ad hoc, Collins JR estaba invicto, era un gran boxeador, con un gran futuro, pensó tras perder el combate que era un indigno boxeador, después se descubrió la trampa y se hundió. Resto le destrozó su carrera, le fracturó la cara, lo dejó casi ciego, sin posibilidad de boxear de nuevo. Collins JR se deprimió profundamente y bebió hasta matarse, con sólo 23 años de edad. Cuando viví y me di cuenta cómo funcionan las becas, publicaciones y premios literarios en México -y en el mundo, en general- me deprimí por años, y decidí no volver a mandar mi obra jamás. Escribo para personas, no para monedas. Son esferas de poder que se procuran sólo entre ellos o a los que ceden a subordinarse a sus intereses estéticos, sociales, sexuales o de intenciones de Estado dirigidas a un control específico. Claro, lo menos importante en esos ambientes son el talento y la literatura. Aquella vez el exceso no fue la excepción, al cual solía recurrir ante casi cualquier conflicto en aquellos años, cuando mi cuerpo y mente eran más jóvenes. Mientras el resto se dedicó a escribir para ganar premios nacionales e internacionales de poesía y darse un nombre dentro de la poesía de Estado en México a base de trampas, corrupción, compadrazgo, cadena de favores y publicidad institucional, yo me dediqué a amar a una mujer y ser amado por ella, me dediqué a escribir un libro de poemas con el apoyo de una beca, a estudiar una maestría con el apoyo de otra, siempre pensando en escribir una obra digna o acercarme a esa dignidad. El tiempo pondrá a cada uno en su lugar, incuso no lo veremos, estaremos muertos, pero yo apuesto a ello, post mortem, a una autopsia estética, lírica, no en la vida. Considero que es un buen momento para retirarme, parecido a un boxeador. Tengo cuatro libros inéditos de poesía y ya no tengo ni deseo comunicar nada más a través de ella, quizá es un impasse o un retiro definitivo, no lo sé, con la poesía, amante caprichosa, pero leal, no se suelen tener certezas. La mujer se fue, yo también. Las becas terminaron. Los amigos desaparecieron, desaparecimos. La poesía no, esa queda, quizá es la única compañera, acostúmbrate a sus cuchillos, que es la única, como afirma Jattin en un poema. Deviene la miseria, el juicio, lo civil, el desempleo, el empleo, etc. No me arrepiento de nada, de ninguna decisión, volvería a tomar los mismos caminos, en caso que me preguntaran de nuevo. La culpa no me va.





















Comentarios